mi blog

mi blog

domingo, 31 de julio de 2011

TARTA DE PIÑA

INGREDIENTES.
-Caramelo liquido de bote -Una lata grande de piña -Sobaos tamaño mediano o pequeño -Dos brick de nata liquida para montar de 200 ml cada uno -Un sobre de gelatina de piña o de limón
ELABORACION.- -Caramelizar el molde (Untar base y laterales del molde con caramelo liquido) -Colocar rodajas de piña sobre el caramelo hasta cubrir la base del molde -A continuación cubrir todo el molde con sobaos (una capa) - Batir los dos Brink de nata hasta espesar a punto de nieve (lo que se llama montar la nata) - Hervir el almíbar líquido de la piña. Una vez hervido retirar del fuego y en caliente añadir un sobre de gelatina hasta disolverlo. - Una vez disuelto añadirlo a la nata ya montada y batirlo todo junto de nuevo. -Vertirlo todo en el molde hasta cubrir los sobaos. - Meter en la nevera para enfriar mínimo 5 horas. Nota.- Transcurrido ese tiempo darle la vuelta a la tarta en otro molde igual o muy similar.
La tarta quedará lista para presentar.

romi

PD/Agradezco a mi amigo Galeote y a su esposa que desde España me enviaron esta receta, Gracias Juan y esposa por este aporte, besos a los dos

miércoles, 13 de julio de 2011

Aceites de oliva: ¿cuál es el más indicado para cada plato?

Te cuento algunas de las ‘claves’ y curiosidades relacionadas con el denominado‘oro líquido’
Ingrediente ‘estrella’ de la aplaudida dieta mediterránea, el aceite de oliva cuenta con beneficios saludables para el organismo que hoy por hoy nadie se atreve a poner en duda. En España lo utilizamos para aderezar numerosísimas recetas. Sin embargo, no siempre conocemos todos los aspectos relacionados con este ‘oro líquido’. He aquí algunas de sus claves:
•Dentro de los aceites de oliva podemos distinguir principalmente tres tipos: el aceite de oliva (aceites que se han sometido a un tratamiento de refinado); el aceite de oliva virgen, obtenido directamente del fruto y sólo mediante procedimientos mecánicos; y el aceite de oliva virgen extra, el aceite de categoría superior y obtenido también directamete del fruto.
•A igual que sucede con el vino, los aceites varían entre sí de sabor. Esto depende del tipo de aceitunas con las que se elabora. En España, por ejemplo, se cultivan más de 260 variedades, entre las más representativas: picual, hojiblanca, arbequina, cornicabra, empeltre, blanqueta, manzanilla, manzanilla cacereña, verdial, carrasqueña, lechín y gordal.
•Muchas veces oímos hablar de la acidez del aceite. Esto hace referencia a uno de los parámetros químicos que indica el nivel de ácidos grasos libres en el aceite (expresado en % de ácido oléico). Este parámetro determina la calidad (será mayor cuanto menor sea la acidez).
•Respecto a su conservación, lo recomendable es mantener los aceites en un lugar fresco, a una temperatura suave (entre 15 y 20ºC) y lejos de la luz directa. Asimismo, ha de consumirse a los pocos meses de su compra, ya que es cuando mantiene su cualidades y sabor en mejores condiciones.
•El aceite de oliva virgen extra resulta perfecto para el aliño de ensaladas y para acompañar con pan. Para guisos, fritos, platos calientes... están indicados cualquiera de las variedades de aceite de oliva.
•Tal y como te contábamos el otro día cuando te hablábamos de el ‘arte’ de aliñar bien una ensalada, los aceites se pueden aromatizar con distintos productos (albahaca, trufa, etc). Se pueden comprar ya aromatizados o elaborarlos de forma casera.
•Terminamos con algunas cifras: ¿sabías que Europa produce el 75% de aceite de oliva del mundo? Y lo que es más: de esta cantidad España produce aproximadamente el 40% y es el principal exportador a nivel internacional.
Para conservar el aceite de oliva en las mejores condiciones es recomendable mantenerlo en un lugar fresco, a una temperatura de entre 15 y 20 grados, y lejos de la luz directa. Ingrediente ‘estrella’ de la aplaudida dieta mediterránea, el aceite de oliva cuenta con beneficios saludables para el organismo que hoy por hoy nadie se atreve a poner en duda. En España lo utilizamos para aderezar numerosísimas recetas. Sin embargo, no siempre conocemos todos los aspectos relacionados con este ‘oro líquido’. He aquí algunas de sus claves:
•Dentro de los aceites de oliva podemos distinguir principalmente tres tipos: el aceite de oliva (aceites que se han sometido a un tratamiento de refinado); el aceite de oliva virgen, obtenido directamente del fruto y sólo mediante procedimientos mecánicos; y el aceite de oliva virgen extra, el aceite de categoría.

romi

Recetas diferentes con cebollas fritas

Una ración de cebolla frita puede resultarnos una guarnición magnífica para acompañar muchos platos: cremas, hamburguesas, tapas, carnes o pescados.
Hablando de cebolla frita podría hacer un libro entero de las diferentes formas que hay de prepararla y de ello saldrían mil diferentes opiniones. Yo desde aquí abro un pequeño debate proponiendo varios ejemplos de recetas de varios amigos-as para que pruebes.
Aquí va una primera y sencilla…
Cebolla roja
Ingredientes:
Cebolla grande
Leche
Pimienta negra
Aceite de oliva
Sal
Preparación:
Limpiar y partir la cebolla en rodajas finas, ponerlas a macerar en leche y pimienta negra, ¿cuánto tiempo? Ahí esta un dilema, yo digo 20 minutos, sacar y poner en un plato con papel y dejar secar.
Poner abundante aceite calentar y freír bien, sacar y poner en un plato con papel absorbente y por último la sal.
Cebolla frita
Ingredientes:
1 cebolla grande
1 taza de harina (120 gr)
1 cucharadita de polvo de hornear
sal y pimienta a gusto
1 yema
1 taza de leche ( 250cc. )
1 cucharada de aceite
aceite cantidad necesaria
Preparación:
Pelar la cebolla y cortarla en aros finos.
Poner en agua fría durante 30 minutos.
Poner en un bola la harina, el polvo de hornear y la sal. Aparte mezclar la yema en la leche, añadir el aceite y unir con la harina hasta formar una crema.
Escurrir y secar los aros de cebolla.
Sumergir uno a uno en la pasta y freír.
Cuando estén dorados se retiran y se ponen sobre papel absorbente.
Se sirven calientes y son una delicia.
Aros de cebolla fritos de carabela
Ingredientes:
2 cebollas amarillas grandes
1 y 1/2 tazas de polvo de pan
1 taza de harina
1 cc de paprika
1 cc de ajo en polvo
1 cc de cebolla en polvo
1 sobre de condimento de azafrán
1 taza de leche agria
2 cc de tabasco
sal y pimienta al gusto
aceite vegetal para freír
Preparación:
Calientar el aceite en una freidora o en una olla y cortar las cebollas en rodajas gruesas.
En un plato, mezclar el polvo de pan, la harina, la páprika, el ajo en polvo, la cebolla en polvo, el azafrán y condimentar con sal y pimienta.
En otro tazón, mezclar la leche agria con el tabasco y agregar las rodajas de cebolla.
Escurrir las rodajas de cebolla, y pasar por la mezcla de polvo de pan. Colocar en la freidora hasta que doren. Luego poner en un plato con papel absorbente y servir con salsa tártara para acompañar.
Nota: dejar reposar los aros de cebolla en leche agria, mínimo ½ hora antes de empanizar y freír.
Cebolla frita crujiente
Ingredientes:
2 cebolla grandes
2 cucharadas de harina de trigo
Sal
Aceite de girasol
Preparación:
Lo primero hay que conseguir una bolsa para cocinar o para empaquetar bocadillos (unas de Mercadona son perfectas para esto).
Pelar y picar la cebolla en dados muy pequeños. Poner la harina dentro de la bolsa y meter la cebolla picada dentro. Inflar la bolsa y cerrar para mover enérgicamente.
Mientras ponemos el aceite a calentar a fuego medio y cuando lo tenemos casi humeando añadimos la cebolla de la bolsa que se habrá quedado enharinada. (Cuidado en este paso porque el aceite sube muchísimo y casi es mejor usar un cazo alto para que no se salga el aceite).
Se dora rápidamente y con ayuda de una espumadera recogemos y retiramos a un papel de cocina para que suelte el exceso de grasa y echamos un poco de sal por encima.
Cuando se ha enfriado y ya casi no tiene aceite la cebolla está lista para poner en un frasco. Así se puede conservar un par de semanas, no mucho más tiempo porque puede estropearse.

romi

Gambas al ajillo

Ingredientes:
250 g de gambas
2 dientes de ajo
½ guindilla
1 c.s. perejil picado (optativo)
1 dl de aceite de oliva
sal
Preparación:
Pelar y sazonar las gambas.
En una cazuela al fuego poner un poco de aceite con el ajo fileteado y la guindilla. Cuando doren, echar las gambas, dejar que se hagan, espolvorear el perejil y servirlas muy calientes.
Tortillas de Gambas

Ingredientes:
6 huevos
200 g de gambas
1 c.s. de perejil
aceite de oliva
sal
Preparación:
Pelar las gambas y, si son grandes, trocearlas; sazonarlas y reservarlas.
Batir los huevos con una pizca de sal y el perejil.
En una sartén con el aceite, saltear ligeramente las gambas, añadir el huevo y mezclarlo con una cuchara de madera, cocinándolo a fuego lento. Darle la vuelta como si se tratara de una tortilla española y terminar su cocción, dejándola jugosa.
Se puede servir fría o caliente


romi

miércoles, 6 de julio de 2011

Triffle

Qué es un triffle, primero les comento que dicho término se traduce como bagatela, lo que según la RAE es una ‘cosa de poca sustancia y valor’.
Quizá el origen del triffle fuera poco sustancial, o modesto, tal vez por el uso de un bizcocho seco o pasado que se enriquece y mejora con otras elaboraciones dulces y algún licor, pero como verán, el triffle es un postre complejo por su composición, aunque no por ello es difícil de hacer. Es además un postre muy atractivo, pues se presenta en un recipiente de cristal transparente formando capas que combinan sabores, texturas y colores, como en una verrine.
Básicamente un triffle combina bizcocho, licor, crema, fruta, mermelada de frutas, gelatina, nata… no es necesario poner una capa de cada ingrediente, de hecho, algunos son de reciente incorporación. Cuentan que el trifle data del siglo XVI (la primera referencia escrita está en el libro The Good Huswife’s Jewell de Thomas Dawson, en el año 1596), compuesto únicamente por una mezcla cremosa dulce combinada con bizcocho o galletas rotas y tal vez algún otro ingrediente. Pero evidentemente evolucionó, alrededor del siglo XVIII ya se hacían trifles como los que podemos ver a día de hoy. En ocasiones una receta que evoluciona pierde su esencia, pero también es cierto que muchas veces se consiguen mejorar.
Como postre, el trifle nos da muchísimas posibilidades, se pueden hacer más variantes que cocineros hayan, más incluso que paladares dispuestos a saborear este dulce. Empiezan las posibles variantes en la masa dulce con la que se inicia la elaboración del triffle, bizcocho, magdalenas, galletas… además, se puede poner una capa o más. A continuación se humedece con algún licor, ron, amaretto, kirsh, licor de avellana, vino dulce… aunque también se puede hacer sin alcohol, sustituyendo el licor por un zumo de frutas o un almíbar, otra opción es humedecerlo con gelatina en una proporción adecuada, y al enfriarse ofrecerá una textura particular.
La siguiente capa suele ser de fruta, puede ser fruta natural, en almíbar, confitada o mermelada de frutas. Y seguimos con una capa que aporte cremosidad, opciones hay muchas, crema pastelera, lemon curd, natillas, flan, crema de mascarpone e incluso se puede incluir gelatina o cuajada. Sobre esta capa luce bien la nata y finalmente la decoración con frutas, frutos secos o galletas desmigadas.
El recipiente utilizado habitualmente para servir el triffle es un cuenco de cristal transparente amplio (hay algunos con forma de copa gigante) siendo un postre para unos diez comensales, aunque actualmente es quizá más adecuado hacerlo en recipientes individuales para que luzca más la presentación a la hora de servirlo, pues como comentábamos, es un postre que luce mucho si se cuida la composición de ingredientes, de sus colores y de sus texturas.
El triffle es un postre ideal para cualquier época del año, aunque es habitual servirlo en Navidad, creemos que es muy apetecible en verano, es un postre que no necesita horneado y debe reposar varias horas en el frigorífico antes de servirse para que todos los sabores se integren y se consoliden las texturas, así que la degustación de un triffle fresco en verano, siempre se agradecerá ¿verdad?

romi

martes, 5 de julio de 2011

Las salsas

Historia de la salsa.
La palabra salsa proviene del latín salsus, salado, porque era en principio el condimento esencial. Más tarde los romanos usaban el garum, una especie de salmuera a base de pescados y vísceras de pescado.
El concepto simple de agregar sabor se mantuvo hasta la Edad Media y el Renacimiento, cuando aparecen algunas salsas a base de pimienta, de manzanilla y de caldo con vino, miel, jugo de uvas no maduras o agraz o vinagre, en general eran agridulces y espesadas con pan tostado molido. Las salsas como las conocemos hoy son una creación de la cocina francesa, que permitió el desarrollo de la "alta cocina" y de la cocina de restaurante, conduciendo a la supremacía de la cocina francesa.
Al principio a partir de hongos y vegetales sin especiales condimentos, como la duxelles y el mirepoix, respectivamente y la adición de un caldo a una base de mantequilla y harina o roux a partir del cual nacieron la velouté, la bechamel y otras y posteriormente la emulsión en frío, como la mayonesa.
Es en el siglo XVIII, debido especialmente al famoso Caréme y más tarde al igualmente famoso Escoffier, es cuando se comienzan a clasificar y sistematizar las salsas frías y calientes, estas últimas en salsas oscuras y blancas, dando nacimiento a las grandes salsas o "salsas madres", demi-glace, española y de tomate, para las oscuras y béchamel y veluté para las claras y a partir de ellas muchas otras salsas "compuestas". Por otra parte las salsas frías, a partir de las salsas mayonesas y de la salsa vinagreta, con muchas derivaciones.
Algunos tipos de salsas más conocidas:
Salsas madres oscuras: demi-glacé, salsa española y salsa de tomate, de las cuales las principales derivadas son: de la salsa española; la bigarade, la bordelesa, la financiére y de la de tomate: la salsa barbecue, la boloñesa, la napolitana, la chasseur y otras.
Salsas emulsionadas calientes: Salsa bernesa y salsa holandesa, derivándose de la bernesa, la salsa choron, la fayoy, la de trufa y de la holandesa, la muselina, etcétera.
Salsas emulsionadas frías: Salsa mayonesa y salsa vinagreta, de las cuales se derivan respectivamente: aioli, roülle, andaluza, remoulade, tártara, rusa, etcétera., y la anchoyade, gribiche, ravigote, etcétera.
de salsas para todos los gustos:

Salsa a la bolognesa para pasta
: Continuando con las variedades de salsas,le acercamos esta simple receta de “Salsa a la bolognesa”, para poder acompañar cualquier tipo de pasta. No demanda demasiado tiempo, así que nos servirá más de una vez, en caso de apuro en la cocina.
Chimichurri (Salsa especial para asados): En Argentina existe una costumbre que es utilizar el “Chimichurri” para aderezar o condimentar con este sabor particular los asados. Desde ya que pueden utilizarlo sobre distinto tipo de carnes.
Salsa española: Esta salsa, de color parduzco oscuro, sirve para acompañar, sobre todo, las carnes de caza, aunque también se llegue a usar para todo tipo de carnes.
Salsas de Krein y de Perejil: Muchas veces a la hora de darle el toque particular a nuestras preparaciones, ese sabor de distinción, no sabemos a que recurrir. Pues bien, es hora de probar estas deliciosas salsas de Krein y de Perejil; simples, rápidas y óptimas para combinar con pastas, croquetas, albóndigas, y decorar platos de verduras.
Salsa Smetana: Las salsas o cremas agrias son típicas de las cocinas eslavas para acompañar tanto a carnes como a huevos. Éstas se incluyen dentro de las cremas de mantequilla que tienen un grado de fermentación media y ayudan en el tránsito intestinal.
Salsa bechamel, ¿la salsa de las salsas?: La salsa bechamel es sin duda alguna una de esas salsas que conforman en sí una parte importante en la propia gastronomía, al ser usada en una gran variedad de platos.
Salsa de setas y champiñones: Esta “Salsa de setas y champiñones” resulta perfecta como acompañante de carnes, sobre todo asadas, pastas o menestras de verduras. Eso si, no olvides eliminar bien los restos de tierra tanto de las setas como de los champiñones.
Salsa Tartara: Se dice que su nombre proviene de los tártaros, tribu mongola, se considera una salsa francesa y se comenta que se denomina así porque tártaro significa “crudo” en francés.
La salsa tártara es el perfecto acompañamiento para frituras y para pescados al vapor o a la plancha. Puedes también combinarla con carnes o pescados fríos o con ensaladas, si así lo prefieres.

romi

Lengua a la vinagreta

La lengua a la vinagreta es simplemente ideal para comer en épocas de calor, lo cual no implica que no se pueda comer en épocas frías. Ella se come fría y ofrece un sabor exquisito, suave, salado y algo picante de acuerdo a la preparación realizada.
Su preparación comienza en la obtención de los ingredientes, es fundamental conseguir lengua vacuna de excelente calidad, esto permitirá obtener una carne suave y muy gustosa.

Ingredientes de la lengua a la vinagreta

Los ingredientes para preparar lengua a la vinagreta que te presentamos a continuación son todos los posibles, lo cual no quiere decir que sean todos necesarios. En algunas zonas se incluyen unos y desechan otros y en otras zonas viceversa.
Esto genera que la lengua a la vinagreta sea un plato que ofrece variantes de sabor, otorgándolo un amplio rango en su calificación gourmet.

Lista de ingredientes para preparar lengua a la vinagreta:
• 1 lengua vacuna posiblemente de ternera (1,300Kg)
• 1 zanahoria
• 2 hojas de laurel
• 1 cebolla común o de verdeo
• 2 puerros
• 1 ó 2 dientes de ajo, a su gusto
• sal y pimienta a su gusto
• tomillo seco

La vinagreta deberá prepararse con los siguientes ingredientes:
• 1 morrón rojo o verde
• huevos duros
• 2 ó 3 dientes de ajo, a su gusto
• 2 cucharadas de perejil picado fino
• sal y pimienta a su gusto
• 1 taza de vinagre de manzana
• 1 taza de aceite de oliva
• piel de limón o jugo de limón
• 100 grs. de habas
• 2 tomates

Opcionalmente usted podrá incluir:
• 50 grs. de aceitunas
• 2 cucharadas de alcaparras
• 1 ramita de apio
• ají
Como hacer la lengua a la vinagreta
1. Lave bien la lengua
2. Hiérvala durante 10 minutos, retírela y quítele cuidadosamente la piel y sus adherencias.
3. Prepare un caldo hirviente con la zanahoria, puerros, cebolla, apio, laurel y sal gruesa a gusto.
4. Cuando el caldo este listo inserte la lengua y deje hervir durante 2 horas como mínimo, o una hora si dispone de olla a presión. De esta manera la carne se enternecerá.
5. Luego deje enfriar la lengua dentro del caldo.
6. Una vez tibia córtela en finas rodajas y comience a preparar la vinagreta
Preparación de la salsa vinagreta
1. Pique finamente el ajo, cebolla, aceitunas, apio, alcaparras y mézclelos con los huevos duras, ya picados, en aceite y vinagre.
2. Las proporciones serán de 2 partes de aceite cada 1 de vinagre.

Una vez preparada la vinagreta disponga las fetas de lengua en una fuente y vierta la salsa sobre ellas. Lleve la fuente a la heladera y deje enfriar.
Al momento de servir la lengua a la vinagreta espolvoree sobre la fuente el perejil picado.

romi