El origen de las crêpes es muy antiguo, el nombre proviene del latín crispus, crespo, rizado, ondulado... y trasciende al francés en el siglo XIII. Aunque en la actualidad podemos decir que las crêpes, tal y como las conocemos, provienen de Francia, en concreto de la región de Bretaña donde es recomendable acompañarlas de la sidra regional. Cuando te dispones a comprar una crêpe te encuentras con dos nombres diferentes para las mismas :

Crêpes: Preparadas con harina de trigo blanco; suelen ir rellenas de algo dulce. La más clásica es la crêpe Suzette, todo un clásico de la cocina francesa, preparadas con "beurre Suzette" (mantequilla fundida y mezclada con azúcar, Gran Marnier, y naranja o limón), en ocasiones se flambea el Grand Marnier aunque hay quienes rechazan fervientemente el flambeado de las crêpes.
Galettes: Preparadas con harina integral (más oscura y con un sabor ligeramente diferente) ; suelen rellenarse de ingredientes salados (la más típica lleva huevo, jamón y queso)
Hoy en día es costumbre comer crêpes en la fête de la Chandeleur, es decir, el día de la Candelaria, que viene a ser el 2 de Febrero. Indagando por la red he encontrado algunas curiosidades sobre esta festividad en Francia.
Se remonta a una atigua leyenda según la cual si no se cocinaban crêpes el día de la Candelaria la cosecha de trigo del año no sería buena ; según el dicho :
Si point ne veut de blé charbonneux Mange des crêpes à la Chandeleur
Durante la preparación de las crêpes había que seguir también otra costumbre, la de la moneda de oro: había que voltear la primera crêpe con la mano derecha mientras se sostenía una moneda de oro en la izquierda. A continuación la moneda de oro era enrollada en la crêpe y toda la familia la llevaba en procesión hasta una habitación donde se ponía en un lugar alto del armario hasta el año siguiente, recuperando de esta manera la del año anterior y dándosela a algún pobre como limosna. Si se respetaban todos estos ritos, la familia se garantizaba la solvencia económica durante todo el año.
Hoy en día la tradición ha desaparecido pero permanece la costumbre de comer crêpes el día de la candelaria.
Lo primero de todo: los ingredientes. Para 3 o 4 personas emplearemos en esta receta:
250 gr. de harina
3 huevos
œ litro de leche (la cantidad de leche puede variarse al gusto una vez que se tiene práctica e incluso sustituir parte por agua para hacerlas más ligeras (aunque menos sabrosas!))
2 cucharadas soperas de mantequilla
1 pizca de sal
2 cucharadas soperas de ron (se puede sustituir por cualquier otro aromatizante como limón, vainilla, etc.)
Mantequilla o aceite para la cocción
Ingredientes del relleno: según gustos, más adelante añadiré una noticia con sugerencias.
Nota: Si se quieren crêpes muy espumosas puede añadirse media taza de cerveza para que actúe de levadura, aunque personalmente me gustan más sin ella. Si se quieren rellenar de dulce quedan más ricas y sabrosas añadiendo también unas cucharadas de azúcar a la masa.
PREPARACIÓN DE LA MASA:
Poner la harina en un bol o ensaladera y hacer un volcán con ella. Introducir en él la pizca de sal, los huevos, las cucharadas de mantequilla y el ron. Remover mezclando poco a poco todos estos ingredientes. Cuando toda la harina está bien mezclada añadir la leche y batir bien (con la batidora si se tiene, sino con un tenedor y paciencia se va añadiendo la leche poco a poco sin dejar de remover). Dejar reposar la mezcla 30 minutos en el frigorífico (si no se tiene tiempo se pueden hacer directamente si se ha batido con la batidora).
COCCIÓN DE LAS CRÊPES:
Tomar una sartén suficientemente grande (22 centímetros o más) y ponerla a calentar al fuego. Poner un poco de mantequilla sobre la sartén (o unas gotitas de aceite si se prefiere) y repartirla bien sobre la superficie. tomar un poco de masa y echarlo al centro de la sartén, levantar la sartén del fuego y hacer movimientos circulares de manera que la masa se extienda bien sobre la superficie a medida que se va cuajando, dejar sobre el fuego unos segundos (depende de lo caliente que esté la sartén) hasta que cuaje. Dar la vuelta a la crêpe: esto es lo más complicado, lo ideal es una espátula larga de madera o plástico pero se puede usar un cuchillo de cocina ancho si se tiene cuidado de no rallar la sartén, los franceses emplean unas espátulas largas de madera.
Consejo: si no sos muy diestros aconsejo usar un vuelve-tortillas que es la forma más fácil o ayudarse de un plato. Dejar unos segundos para que se tueste por ese otro lado y retirar rápido sobre un plato. Proceder de la misma manera con el resto de la masa hasta tener todas las crêpes listas.
Crepes de pollo
Ingredientes:
• pechuga de pollo, 1 unidad
• cebolla, 1 unidad
• diente de ajo, 1 unidad
• jamón, 50 gr.
• crepes, 12 unidad
• queso crema, 4 cucharada
• tomate, 2 unidad
• pimienta,
• sal, al gusto

Elaboración:
En una sartén con poco aceite, hacer a la plancha las pechugas en filetes para después cortarlas en tiras finas. Agregar el jamón en la sartén con el pollo, la cebolla y el ajo bien picados. Formar una pasta y distribuir en el centro de los crepes, enrollándolos a modo de rollitos o bien doblándolos como si fueran empanadillas. En una fuente se pone el tomate cortado en rodajas, encima los crepes y, por último, se agrega la salsa de queso y se salpimenta. Tapar con papel de aluminio y llevar a horno durante 10 minutos.
Crepés rellenos de carne y queso
Ingredientes para el relleno
1/4 de kg de carne de ternera picada
200 g de queso mozzarella
100 g de queso parmesano rallado
Aceite de oliva

Preparación1.
3. En una sartén honda mezclar la carne picada con los ajos y el perejil, bien picadito, sal y pimienta. Sofreír la carne en una sartén con aceite, dándole vueltas con un tenedor de madera. Espolvorear con el queso rallado y agregar la mozzarella en trocitos.
4. Poner un montoncito de la mezcla de carne y queso en cada crepé, enrollarlos, cerrarlos con un palillo e irlos colocando en el plato de servir, decorados con unas hojitas de perejil.
romi
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